Las organizaciones contemporáneas exigen de sus integrantes el ejercicio efectivo del liderazgo: asumir con eficacia y espíritu de servicio los retos que se les encomiendan, en la búsqueda de una sociedad más justa y reconciliada. Este desafío pasa por formar personas con un recto conocimiento de sí mismas, con capacidad de juzgar objetivamente la realidad y de proponer orientaciones que modifiquen positivamente el entorno. El curso combina fundamentos teóricos con el desarrollo vivencial de competencias, capacitando al estudiante para liderar equipos con integridad, coherencia personal y genuino servicio a los demás.